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Centro Cultural Agustín Ross celebró día de los patrimonios con variadas actividades

El pasado fin de semana se celebró en todo el país el día de los patrimonios. En ese contexto, el municipio local desarrolló diversas actividades las cuales comenzaron el sábado 24 de mayo en el Centro Cultural Agustín Ross, entre las cuales una de las que atrajo más público fue la exposición denominada “Carruajes y servicios de Pichilemu”.

En el patio del edificio se exhibieron antiguos coches de transporte y otros objetos que se usaron en décadas pasadas en Pichilemu. Durante la mañana, se contó con cantores populares y bailarines de cueca en la inauguración, la cual contó con la presencia de autoridades comunales y el personal que labora diariamente en el Centro Cultural y la Biblioteca Pública Municipal, la que se ubica en el mismo recinto.

Quienes asistieron esa mañana, también pudieron participar en la actividad “Fotografía con trajes de la época “, la cual, como su nombre lo indica, permitió a los visitantes, tomarse fotografías con ropajes de épocas pasadas, y llevarse dicho recuerdo.

Al día siguiente, el domingo 25, se llevó a cabo el denominado “Circuito patrimonial en bicicleta”, cuyo punto de encuentro desde las 11 horas fue el mismo Centro Cultural.

Cuatro libros de autores locales ven la luz en 2025 en Pichilemu

El pasado 23 de abril de 2025, junto con la celebración del día del libro en el Centro Cultural Agustín Ross, se dio a conocer el libro“La aldea de los Nothus”, del profesor Carlos Leyton Labarca. Sin embargo, esta no es la única publicación que verá la luz, emanada de autores pichileminos. Son cuatro las publicaciones de escritores locales que llegarán a las estanterías de librerías y bibliotecas.

Historia de Pichilemu, escrito por Diego Grez Cañete.

Este libro lanzado el 20 de mayo, es una publicación de la Fundación Región Colchagua. Según la entidad este libro “rescata episodios olvidados, destaca los cambios que han marcado a la comuna y su gente,y ofrece una visión completa de su evolución. Con una narrativa rigurosa y apasionante, es una lectura esencial para quienes aman Pichilemu y desean comprender su pasado y presente”.

La aldea de los Nothus, escrito por Carlos Leyton Labarca.

La novela narra la historia de una aldea inspirada en Ciruelos, donde su protagonista promaucae enfrenta la llegada de un ejército inca.Leyton, quien ejerció como docente por 50 años en la Escuela de Ciruelos y fundó el Museo del Niño Rural, suma esta obra a su trayectoria literaria que incluye títulos como “Artesanos de la palabra” (2008) y “Relatos campesinos” (2016).

Reseñas históricas de Pichilemu, escrito por Jorge Galaz González.

La publicación del profesor, escritor e historiador, que trata sobre anécdotas de Pichilemu del pasado, será presentada el viernes 30 de mayo a las 19 horas en la Biblioteca Municipal de Pichilemu, ubicada en el Centro Cultural Agustín Ross.

Grande como el olvido, escrito por Lautaro González Carreño.

Según el autor, el contenido del libro es un recorrido por la infancia de Ramón Cornejo, su paso por la escuela, el Campeonato Nacional de1984, sus opciones de jugar en el profesionalismo, su vida familiar y,finalmente, su estado actual como padre, abuelo y pescador artesanal.Su lanzamiento será el viernes 13 de junio a las 19 horas en la Biblioteca Municipal.

El molino de agua de Rodeillo, una tradición ancestral al interior de Pichilemu

El sector rural de Pichilemu también tiene sus atractivos, uno de ellos es el «Molino de Agua» ubicado en Rodeíllo, localidad distante a unos 15 kilómetros hacia el nororiente de Pichilemu, y donde se produce harina de trigo en la forma más artesanal que tal vez existe en el país.
Uno de los propietarios del molino, es don Nibaldo Muñoz López quien junto a sus hermanos lo heredaron de su padre, José Elizardo Muñoz Vargas, quien inició sus actividades en el rubro en 1952.

Para llegar al lugar y conocer esta verdadera reliquia, existe una ruta desde la localidad de Ciruelos. Antes de llegar a destino, aproximadamente un kilómetro, se hace necesario dejar el vehículo estacionado y continuar el recorrido a pie, ya que la pendiente previa al molino es muy empinada y el retorno puede ser dificultoso si el vehículo no es con doble tracción.

El molino de Rodeillo es ampliamente visitado, especialmente por turistas en temporada de verano (enero y febrero de cada año). Los visitantes pueden apreciar el proceso de producción de la harina de trigo y la pesa artesanal que existe en el lugar.

José Arraño Acevedo, historiador y cronista de Pichilemu

Miles de lectores alrededor de Chile y el mundo han leído las publicaciones que redactara durante buena parte del siglo XX y a principios de la década del 2000, don José Arraño Acevedo, tanto en la prensa nacional como a través de sus libros. Divulgador de la historia de Pichilemu, pionero en esta área de la literatura por parte de un oriundo de esta tierra.

Nació el14 de octubre en el año de la famosa peste de viruela que azotó la zona central, en 1921. José Arraño fue uno de los 12 hijos del matrimonio entre María Soledad Acevedo Caro (la mayor de las sobrinas del Cardenal Caro) y José Luis Arraño Ortiz. Sus estudios primarios los realizó en Pichilemu. En el año 1934 es Ilevado al Seminario de Santiago, para luego proseguir las humanidades en los Hermanos Maristas de San Fernando y Rancagua, para nuevamente llegar a Santiago, al San Pedro Nolasco, en 1940. La etapa adulta lo llevó a ser el encargado de velar por los bienes raíces paternos. En sus ratos libres y lleno del amor a la tierra de sus padres y abuelos, escribió decenas de articulos dedicados a la belleza del balneario y alrededores, los que luego se publicaban en los diarios capitalinos como también a los de casi todo el país, influenciado claramente por sus hermanos José Luis, Médico Cirujano, autor de tres libros, dos de ellos novelas y de Alberto Arraño, Sacerdote Jesuita, critico literario y autor de dos libros. Directamente influenciado también por José Luis en la politica, ya que éste fue compañero de Eduardo Frei Montalva y más adelante, representante del movimiento falangista en el norte del país. José Arraño fue el encargado de crear la sede del partido en Pichilemu, luego de que el mismo Bernardo Leighton le confiara la representatividad comunal.

José Arraño Acevedo publicó dos libros: «Pichilemu y sus alrededores turisticos» (1999), edición agotada y «Hombres y Cosas de Pichilemu» (2003). Con posterioridad a esta última publicación, decía tener material para unos cuatro o cinco libros más, pues fueron más de treinta años los que dedicó a la pluma y a Pichilemu.

Cómo consecuencia de ello fue nombrado miembro del grupo literario Los Inútiles de Rancagua, fundado por Oscar Castro. Debido a su gran conocimiento histórico, ideó la creación de un programa radial por el cual pudiera entregar su conocimiento a toda la comunidad. Fue así que por ocho años, salió al aire todos los domingo a las dos de la tarde en «La Hora de Jose Arraño» por radio Entre Olas. Por su mente desfilaron innumerables recuerdos del Pichilemu antiguo, como asi también el recuerdo de la figura del creador del balneario, Agustin Ross Edwards, a quien vio cuando era un niño. Fechas exactas, testimonios directos de personas que estuvieron trabajando en la creación de la obra del señor Ross, el testimonio fidedigno de la figura del primer Cardenal de Chile, José Arraño fue un libro completo con la historia de nuestro balneario. Además conservaba un inigualable testimonio fotográfico que muchos le confiaron a través de los años y que contaban de un pasado cargado de elegancias y proyectos, como la creación de la obra de don Agustin Ross, la Estación de Ferrocarriles o el nacimiento de las primeras poblaciones.

José Arraño Acevedo fue una persona con una memoria brillante, que puso en su lugar nuestra historia y que luchó para que ésta fuera lo más exacta posible. Falleció en su querido Pichilemu, el día 23 de noviembre de 2009.

Día del libro y el derecho de autor en Pichilemu

Con dos actividades se celebró el miércoles 23 de abril el día inernacional del libro y el derecho de autor, en el Centro Cultural de Pichilemu. Desde las 17 horas, se llevó a cabo una celebración la cual incluyó la premiación del Concurso Literario Un Cuento para Pichilemu, el cual se desarrolló, organizado por la Biblioteca Municipal, durante marzo y abril para incentivar la creación literaria entre niños, jóvenes y adultos. En la ocasión se entregaron los reconocimientos para los tres primeros lugares en las categorías y las menciones honrosas.
Posteriormente, desde las 19 horas, en el mismo Centro Cultural, se llevó a cabo el lanzamiento del nuevo libro del profesor Carlos Leyton Labarca, «La aldea de los Nothus».

Imágen: Municipalidad de Pichilemu.

El caballo de agua de la Estación El Lingue

El Caballo de Agua es un Monumento Histórico Nacional y desde el año 2004 se encuentra instalado en la Escuela de Ciruelos, específicamente a un costado del Museo del Niño Rural. Este artilugio fue construido en Inglaterra por la firma Stothert &Pitt en 1890.
Según cuenta el mismo, la iniciativa de rescatarlo fue gestada por el profesor de la escuela, Carlos Leyton Labarca y tuvo su origen basada en la realidad de ese momento, en que todo el ramal ferroviario desde Peralillo a Pichilemu, había sido vendido a una empresa extranjera, y ésta quería recuperar su inversión llevándose todo lo que fuera posible de ser trasladado, desde los clavos, pernos, durmientes, rieles, etc.
En esta iniciativa participaron los alumnos, y se contó con la colaboración de la empresa privada, en este caso Forestal Ciruelos, que ayudó en el traslado del caballo y uno de sus estanques hasta Ciruelos. Seis meses duraron los trámites desde que se inició el proyecto hasta su concreción. Se solicitaron autorizaciones al Consejo de Monumentos Nacionales, a la Empresa propietaria del fundo que permitía el acceso a la línea del tren en la estación El Lingue y a Ferrocarriles del Estado.

El traslado duró aproximadamente una semana, desde el momento que se inició el proceso de desmontarlo de su base y bajar el estanque del cerro a nivel línea, la reparación del camino con una retroexcavadora, el traslado al lugar de dos camiones autocargantes y un vehículo de apoyo con personal para trabajo con oxígeno para realizar los cortes necesarios en el acero. Cargar ambos elementos, trasladarlos por pésimos caminos y bajarlos en la escuela para su instalación.

El Caballo de Agua se instaló sobre bases construidas exactamente iguales a las originales con pernos de anclaje y el estanque se instaló en la ladera del cerro ubicado detrás del museo, utilizando una rampa de madera construida en base a dos largos troncos de eucaliptus de 30 metros de largo cada uno. Para subir el estanque se emplearon grandes rondanas facilitadas por la empresa CELCO Constitución y se utilizó la fuerza de un skider facilitado por don Eduardo Parraguez para que tirara hacia abajo, mientras las piolas y rondanas hacían que el estanque subiera lentamente hasta su actual ubicación. Una proeza sacada se la película «Mazada». Varios años después, aún se transforma en un misterio para los que visitan el Museo, el descubrir como un objeto de tales características pudo llegar a ese lugar. Su instalación contempló que vierta agua, como lo hacía durante su vida útil permitiendo que las locomotoras como animales sedientos se refrescaran es esos años con su fresca agua de las vertientes.

El caballo de agua servía para cargar agua a las locomotoras que luego se transformaba en vapor gracias al calor producido en las calderas por el carbón que llevaban los trenes en un carro llamado tenden.

Hoy día este monumento es posible apreciarlo en toda su magnificencia como mudo testigo de un tiempo que ya no volverá.

Ciruelos, un viaje al pasado en el día de los patrimonios 2024

El sábado 25 de mayo, día de los patrimonios, se llevó a cabo una actividad en la localidad de Ciruelos, en la cual se exhibieron aspectos importantes de la historia de esta localidad. Con la presencia de autoridades comunales y provinciales, vecinos y turistas, se realzó la memoria de quienes forjaron esta antigua localidad, la cual fue el centro cívicó de la costa de la actual comuna de Pichilemu, mucho antes de la creación del balneario que impulsará Agustín Ross Edwards a fines del siglo XIX.

El Profesor Carlos Leyton Labarca, director de la escuala básica de Ciruelos, fue el encargado de guiar a los participantes de la actividad, en un recorrido por distintos puntos del pueblo, recordando lugares importantes como almacenes, escuelas, el correo, la panadería, el retén de carabineros, el calabozo, la iglesia, etc, rememorando hitos que marcaron la actividad económica, social y cultural de toda la zona aledaña.

En la ocasión, se homenajeo al profesor Leyton Labarca por su dedicación y compromiso con la preservación del patrimonio local, por su colaboración en la recopilación de antecedentes del recorrido por el patrimonio de Ciruelos.

En las afueras del templo católico de Ciruelos se exhibió una serie de fotografías e ilustraciones de personas que vivieron y tuvieron un papel importante en la historia de la localidad.

(Imágenes: Municipalidad de Pichilemu).

Carlos Echazarreta Iñiguez, ex alcalde de Pichilemu

El 20 de mayo de 2024 falleció quien fuera alcalde de Pichilemu en dos oportunidades, Carlos Echazarreta Iñiguez. Había nacido en Santiago el 11 de noviembre de 1934, hijo del también alcalde de Pichilemu Carlos Echazarreta Larraín y María Íñiguez Infante. Durante muchos años fue administrador del Fundo El Puesto, ubicado en Pichilemu, donde ejerció la labor de agricultor.

Echazarreta comenzó su labor política en la década de 1960, siendo elegido regidor por el Partido Conservador por el período 1960-1963. El año 1963 -por el partido Demócrata Cristiano- resultó electo y elegido alcalde por el período 1963-1967. Volvió a ser reelegido como regidor en el período 1967-1971 y 1971-1975.

Tras el golpe de estado ocurrido el 11 de septiembre de 1973, fue nombrado alcalde desde fines de septiembre de 1973 a noviembre de ese mismo año. Años más tarde, ya en democracia, fue elegido como Consejero Regional representando a la provincia de Colchagua, por el período 1993-1997. El año 2012 fue candidato a concejal por la comuna de Pichilemu, sin embargo no fue elegido.

Un viaje al pasado y recorrido por distintos lugares de Pichilemu, actividades para el próximo día de los patrimonios

Veinticinco años se cumpliran el próximo fin de semana desde que se comenzó a celebar en nuestro país, el día del patrimonio (hoy denominado día de los patrimonios) y diversas actividades se realizaran con este motivo a lo largo y ancho del territorio nacional.

En Pichilemu, una de las dos actividades planificadas es la denominada «Historias y Memorias de Pichilemu y del Ferrocarril del Siglo XIX-XX», la cual se desarrollará el domingo 26 de mayo en el Museo Historico de la Ex Estación de Ferrocarriles. Segun el sitio oficial del día de los patrimonios, consistirán en visitas guiadas a la Antigua Estación de Trenes, donde se da a conocer la historia de esta casona que data del año 1917, declarada Monumento Nacional, la historia de Pichilemu y del ferrocarril en sus 60 años de funcionamiento en Pichilemu.

Por otra parte, el mismo día 26 se desarrollará la actividad denominada «Pasacalle + Caminata Patrimonial», la cual consistirá en Pasacalle con batucada, expresiones de circo y carnaval (Av. Cáhuil, Plaza de Villa Mar Azul hasta la Ex Estación de Trenes).
1. Ex estación de Trenes: Charlas a cargo del Prof. Jorge Galaz y la gestora cultural Mónica Gonzáles (Patrimonio Histórico) Para los niños y niñas juegos típicos y confección de instrumentos.
2. Humedal Petrel: Avistamiento de aves (Patrimonio Natural).
3. Plaza Prat: Música en vivo y cierre con danzas tradicionales (Patrimonio Artístico) a cargo del BAFOP.

Mas detalles en el sitio oficial.

El doctor Eugenio Díaz Lira

Apenas don Agustín Ross Edwards abriera en Pichilemu su colosal hotel, llegaba la familia Díaz Lira a descansar en el nuevo balneario. Componíala la viuda de don Wenceslao Díaz Gallegos –médico de nota, fallecido en 1895- doña María Luisa Lira Errázuriz y una decena de hijos, llegando a Pichilemu desde su mismo fundo sanfernandino, “El Olivar”, siendo aquí los más entusiastas en el acontecer veraniego en el lugar costino.

Entre esos hermanos, uno de los que más cariño le tomó a estas costas fue don Eugenio, universitario en medicina, recibido en 1904, pues, al dispersarse la familia, ya tomado estado o buscando otras playas, el siguió fiel a Pichilemu, levantando su casa, con el confort que la hacía una de las de mayor categoría en el citado balneario.

Relacionado como estaba en el medio católico, solía invitar a su casa estival a algunos eclesiásticos, de manera que en la veranada no faltaba algún presbítero u obispo, que aprovechaban esos días para hacer apostolado.

Hace poco, al conocer detalladamente la vida de nuestra primera santa, se supo que el médico que atendió a la religiosa en el convento de Los Andes en su enfermedad mortal, fue el doctor Díaz Lira, que era el galeno de los Fernández Solar, en Santiago.

Era en vacaciones cuando el doctor Díaz Lira se hacía presente a favor de los pichileminos, ya que, además de constante cooperador del vicepárroco en adelantos materiales de la iglesia local, atendía enfermos que esperaban ansiosos su llegada. Más que descanso, Pichilemu fue un campo donde su acción social estuvo al día. El Dispensario “San Rafael” –primer centro asistencial pichilemino- se debió a su generosidad sin límites. No hay obra alguna de nuestra antigua viceparroquia a la que nos prestara su decidida colaboración, con oportunos auxilios. Su esposa e hijas fueron las más leales cooperadoras, en la extensión de su apostolado cristiano.

Su vida profesional, jalonada de títulos y merecimientos, ya como profesor universitario, cirujano famoso, ya como fundador de centros médicos y científicos, vióse interrumpida por la enfermedad que llegó a perturbar su trabajo arduo y fecundo. Así, fue como en el invierno de 1945, a los 65 años de edad, falleció en Santiago, lugar de su actividad médica. Su sucesión donó luego su valiosa residencia veraniega a las religiosas de la Preciosa sangre donde, ampliada en colegio, centenares de alumnos se educan bajo el recuerdo del ilustre benefactor.

(Fragmentos de un artículo publicado en Revista Tripulantes, diciembre 2002. Fotografía: El doctor Díaz Lira con familiares y amigos, www.pichilemunews.cl).